ISEP CLINIC ALMERÍA

ISEP CLINIC ALMERÍA

C. Navarro Darax, 13, 1-1
04003 Almería

Tlf. 950261855

e-mail: juangarciapsicologo@gmail.com

miércoles, 23 de febrero de 2011

La voz y su cuerpo: un equilibrio

 
Venimos al logopeda porque estamos afónicos, la garganta nos duele, nos quedamos sin voz. El terapeuta nos propone empezar tratamiento fijándonos en los pies. ¿Estoy en el logopeda o en el podólogo? Que reine la calma: estás en el lugar correcto y todo tiene una explicación. Efectivamente, los pies, como parte del cuerpo, también tienen algo que decir en tu disfonía.

Como bien es sabido, la voz se produce en la laringe, dónde se encuentran las cuerdas vocales. Éstas, mediante la presión del aire que sube de los pulmones, se cierran y ondulan, produciendo así sonido. Este sonido fundamental, de muy baja intensidad, es amplificado mediante las cavidades de resonancia en su salida hacia el exterior del cuerpo. Este proceso, si bien es el punto de origen de la voz, no deja de ser más que una pequeña parte del resultado final, ya que hay otros muchos factores que intervienen en cómo es una voz.

Factores que intervienen

La gestión de la respiración, el estado de tensión/distensión, e incluso la forma de ser y el estado anímico de la persona, son aspectos que modifican la producción de la voz, cómo suena. El terapeuta incidirá en éstos aspectos y sugerirá estrategias para que no interfieran en ella, y así, podamos sacar el mayor provecho de nuestras posibilidades vocales.

Si bien muchos de los ejercicios que se nos proponen entran dentro de las expectativas del paciente, otros parecen desconcertantes. Resulta llamativo que para mejorar la proyección de nuestra voz, la eficacia de ésta, el terapeuta incida en la necesidad de adquirir un buen contacto de los pies con el suelo; notar el peso del cuerpo homogéneamente repartido por toda la planta del pié; relajar la articulación de las rodillas; favorecer la rotación pélvica; así como evitar que ésta bascule y un largo etcétera.

La voz se produce en un cuerpo

Una vez localizado el mecanismo que da origen al sonido, es necesario recordar que la laringe no está sola, ajena a su entorno anatómico y funcional. En efecto, el cuerpo no se puede entender como estructuras independientes, sino un sistema complejo en el que los distintos sistemas contribuyen a las funciones del organismo en su conjunto. Así mismo, la laringe forma parte de un sistema –fonador, respiratorio, valvular-, todo un entramado nervioso, muscular y articulatorio, en el que están concernidas tanto las estructuras más inmediatas como las más periféricas.

Se habla del cuerpo como una cadena muscular. De modo que cada músculo, de estar alterado su estado, modificará a su vez el estado del músculo colindante, y así sucesivamente. Esta cadena muscular, en tanto que es un cuerpo que se mueve, camina, se sienta, es decir, una persona que se relaciona en el espacio, está en constante búsqueda de equilibrio. De modo que si tenemos músculos sobrecargados (hipertónicos), o flácidos (hipotónicos), la cadena en su conjunto tiende a buscar compensaciones para reestablecer el equilibrio postural. Las compensaciones que se producen se traducen en que, por ejemplo, cada cierto tiempo tengamos que acudir al fisioterapeuta, a que nos “deshaga las contracturas”. Esas contracturas que, probablemente, sean las causantes de los pequeños dolores de cabeza que tenemos desde hace un tiempo.

Todo este mapa muscular, ¿en qué afecta a la voz? Los desequilibrios generados allá donde fuere, de una manera u otra interfieren en el equilibrio del sistema fonador, ya que, como hemos dicho anteriormente, forma parte del cuerpo y su entramado. Toda la musculatura de la cintura escapular, la lengua y la Articulación Temporo Mandibular, se relacionan directamente con la laringe, y modifican la producción vocal. Pero con la misma rotundidad podemos asegurar que la musculatura de la cintura lumbar, abdominal, costal, pélvica, así como toda la musculatura más distal, participa en nuestra fonación.

La calidad de nuestra voz y el sobreesfuerzo.

Mientras hablamos, cantamos, o realizamos cualquier acto de fonación, adoptamos una postura que configura no sólo una imagen de nosotros mismos, sino también la calidad de nuestra voz. Siempre nos han dicho que debemos ponernos “rectos” para hablar, o para cantar. ¿Por qué? ¿Sólo por estética? ¿Por lenguaje corporal? No, también por economía de esfuerzo.

Pongamos un ejemplo. Si nos encorvamos, no sólo estamos trasmitiendo una imagen cansada, de miedo, de necesidad de protección, sino que a nivel muscular y estructural, estamos desequilibrando un sistema. Éste, mediante compensaciones, busca emitir una “buena voz”, es decir, la voz que queremos, la nuestra. De modo que la laringe ha de trabajar en un entorno que le desestabiliza. Ello implica que emitirá voz con un esfuerzo extra: sobreesfuerzo. Inevitablemente, el sobreesfuerzo instaura a corto o largo plazo alguna alteración de la voz, a nivel funcional o incluso también a nivel orgánico. Encontramos así una relación directa entre el desequilibrio corporal y la producción de la voz y sus alteraciones.

El mismo proceso se desencadena con alteraciones posturales más sutiles, como por ejemplo, una alteración estructural como puede ser una escoliosis, una descentralización del peso corporal, una hiperextensión de las rodillas, una tendencia a vascular la pelvis hacia un lado, etc.

Muchas personas que se dedican a hablar durante horas (formadores, comerciales, abogados, administrativos, etc.), se sitúan delante del auditorio, en postura erguida, y a medida que trascurre el tiempo, trasladan el peso del cuerpo: primero al pie derecho, luego al izquierdo, y así sucesivamente. En este balanceo, el cuerpo va manteniendo su equilibrio basal mediante las compensaciones musculares consabidas y, en la cúpula, el final del engranaje, la voz emerge. La persona intenta que ésta se mantenga igual de eficaz durante toda la charla, a pesar de que, probablemente, desde hace ya unos minutos, le duele la espalda, le molesta el cuello, y nota un nudo en la garganta. Es posible que acabe extenuado de la charla, con la voz agotada. Y así, también es posible que el origen de su disfonía no se encuentre en alguna lesión orgánica, sino que todo provenga de la postura que tiende a reproducir cada vez que debe hablar.

No nos extrañe pues, que el logopeda nos sugiera cambiar de zapatos para acabar con el sobreesfuerzo vocal.

LOGOPEDIA CLÍNICA

¿QUÉ ES UN LOGOPEDA CLÍNICO?
Es un especialista en el tratamiento de los problemas del habla, del lenguaje y de la voz.

¿CUÁNDO HAY QUE ACUDIR AL LOGOPEDA?
Cuando se ha sufrido algún accidente que haya afectado a las áreas del lenguaje y del habla. Después del accidente de tráfico, o simplemente por problemas de demencias, es frecuente que el paciente presente problemas para:
-          encontrar la palabra adecuada
-          articular
-          expresarse
-          hablar correctamente
-          etc.

¿CÓMO TRABAJAN LOS LOGOPEDAS?
A partir de una serie de sesiones semanales el logopeda reeduca y proporciona estrategias que permiten al paciente solucionar sus problemas de habla y/o lenguaje.

Dependiendo del problema varía la metodología que puede abarcar:
-          Trabajo muscular y auditivo para solucionar problemas de articulación.
-          Trabajo para paliar el deterioro en el caso de problemas del lenguaje o del habla relacionados con demencia.

VISÍTANOS
Si padeces uno o más de los problemas descritos, no dudes en consultarnos. Solicita una primera visita sin compromiso.

sábado, 12 de febrero de 2011

Risoterapia

¿Qué es la risoterapia?
Es una hermosa puerta para lograr la relajación, abrir nuestra capacidad de sentir, de amar, de llegar al silencio, al éxtasis, a la creatividad, sencillamente utilizando la risa como camino.
En los talleres de Risoterapia se utilizan técnicas que ayudan a liberar las tensiones del cuerpo y así poder llegar a la carcajada, entre ellas: la expresión corporal, el juego, la danza, ejercicios de respiración, masajes, técnicas para reír de manera natural, sana, que salga del corazón, del vientre, de un modo simple como los niños.

¿En qué se basa la Dinámica de la Risa?
Científicamente, se ha comprobado que la risa franca, la carcajada, aporta múltiples beneficios: rejuvenece, elimina el estrés, tensiones, ansiedad, depresión, colesterol, adelgaza, dolores, insomnio, problemas cardiovasculares, respiratorios, cualquier enfermedad. Nos aporta aceptación, comprensión, alegría, relajación, abre nuestros sentidos, ayuda a transformar nuestras pautas mentales.
Recientes estudios sobre la capacidad de las carcajadas para combatir todo tipo de enfermedades indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas, responsables en gran parte de la sensación de bienestar.
 ¿En qué nos puede ayudar la Risoterapia?
La risa se utiliza con el fin de eliminar bloqueos emocionales, físicos, mentales, sexuales, sanar nuestra infancia, como proceso de crecimiento personal. Se crea un espacio para estar con uno mismo y con los demás, vivir el aquí y ahora, estar en el presente, ya que cuando reímos es imposible pensar, nos ayuda a descubrir nuestros dones, nuestras capacidades, abrirnos nuevos horizontes, vencer los miedos, llenarnos de luz, de fuerza, de ilusión, de sentido del humor, de gozo y aprender a vivir una vida positiva, intensa, sincera y total, como los niños.
Después de una sesión de tres horas de Risoterapia, es inevitable sentirse pleno, amoroso, tierno, alegre, vital, energético y un sinfín de sentimientos positivos. Parece mentira cómo un método tan sencillo como es la risa puede aportarnos tanto: la risa es Magia, es Alquimia, es la mejor actitud frente a la vida. "Si tienes un ataque de risa profundo, una risa sincera, un éxtasis de verdad, eso es algo que te cambia y te rejuvenece"

El poder de la estimulación de los padres

Últimamente parece normal encontrarse con niños de tres y cuatro años con un habla todavía incomprensible. Los fonemas o sonidos del habla están distorsionados, el vocabulario es muy reducido, repitiendo las mismas palabras para diferentes objetos y, en ocasiones, lo que practica el niño es un monólogo sin conexión con su interlocutor, un habla infantilizada como si se tratara de un bebé.

Las maestras del ciclo inicial comentan que cada vez los niños comienzan a hablar peor, es decir, se les entiende peor. Pero, ¿cómo puede ser esto?, ¿no estamos en una época donde tenemos todo tipo de material pedagógico para la estimulación del pequeño?, ¿qué está fallando?

Primero hemos de descartar niños con dificultades para la adquisición del habla adulta, es decir, aquellos con problemas auditivos donde la falta del feedbak necesario para la adquisición es la causa de este retraso. Otro grupo estaría formado por niños disfuncionales a nivel miofuncional, donde las estructuras encargadas del habla no están preparadas para esta función (hipotonía muscular, respiración oral, etc.). También quedarían aparte todos los trastornos donde el habla queda comprometida y, por tanto, su adquisición es muy complicada y comporta mucha dificultad.

NIÑOS SIN PROBLEMAS
Pero al grupo al que me estoy refiriendo y que es el motivo de este artículo, es precisamente aquel donde se han descartado todas las problemáticas expuestas anteriormente. Son niños sin problemas, aparentemente, para la adecuada adquisición del habla, pero que en ocasiones cumplidos los cinco años se les entiende con dificultad.

Ocurre entonces que algo en el proceso natural de la adquisición del habla está fallando. Pero, ¿de qué se trata? Me gustaría introducir aquí un concepto que completa la comprensión de este tema, es el de la estimulación, ya que considero que este término ha llevado a confusión a muchos padres y profesionales.

Cuando se estimula al bebé con muñecos, móviles, músicas y otros estímulos sensoriales y visuales para desarrollar todas sus capacidades, se trata de estímulos de los que dispone el pequeño para que, de una manera en muchas ocasiones solitaria, experimente y aprenda. Pero ante esta explosión de recursos pedagógicos, nos falta el recurso pedagógico más importante: la mamá y el papá.

El habla aparece ante la necesidad de comunicar algo, alguna necesidad, y para que esto funcione es imprescindible que exista “alguien” que escuche este primer mensaje y responda cubriendo la necesidad demandada.

Este es el comienzo que da significado a la comunicación, que establece las bases de coherencia entre hablar y la respuesta que se obtiene. Si cuando el bebé dice las primeras veces “mamá”, ésta aparece y sonríe dulcemente, el pequeño refuerza cada vez más esta forma de comunicarse con sus padres.

PADRES, MODELO DE COMUNICACIÓN
Los padres son los verdaderos estimuladores del habla del niño. Son los que le dan el modelo en cada momento, cuando se dirigen al pequeño, son los que con sus gestos, sonrisas y guiños dirigidos hacia su hijo, provocan en éste un enorme deseo para comunicarse con ellos. Son los que miran cuando su hijo intenta decir las primeras palabras y las conectan con su significado, son los que aplauden cuando el niño dice sus primeras palabras: ”mamá” o “leche”, son los que preguntan al niño dándole todo el protagonismo para que responda, son los que le cantan cancioncillas cortas y repetitivas que el niño enseguida sigue con su voz.

Son, en definitiva, los que poseen el verdadero poder de la estimulación del habla, el lenguaje y la comunicación de sus hijos.

UNA TAREA AFECTIVA
Todos los padres poseen en mayor o menor medida el poder de estimular a sus hijos, pero quizás no todos son conscientes de la importancia del mismo. Lo natural, que ha sido siempre el contacto, la comunicación oral, las palmitas, las canciones infantiles, se ha ido perdiendo, delegando a otros espacios como la guardería la responsabilidad de casi todo este trabajo que más que de profesionales es responsabilidad de los padres y, más que efectivo, debe ser afectivo.

No podemos acabar sin mencionar que toda esa estimulación y/o aprendizaje tiene su clave en el afecto, éste se origina a partir de los vínculos que establecen los padres con los pequeños. El vínculo afectivo continuado con el niño hará posible este deseo de comunicarse y por tanto, de utilizar el lenguaje de los adultos para hacerse entender y decir que él también existe y tiene necesidades.

¿CÓMO ESTIMULAR  A TUS HIJOS?
  • Adecuar el lenguaje al nivel del niño, utilizando palabras más cortas, sencillas, frases simples, mensajes claros.
  • No utilizar términos que el niño articula incorrectamente, llevándolo a un lenguaje de bebé que nadie comprende.
  • Cantar canciones sencillas con estructuras repetidas para ayudar al niño a memorizar mediante el ritmo la forma de palabras y frases.
  • Contar cuentos, historias o anécdotas que acerquen al pequeño a la vida social  mediante el lenguaje.
  • Jugar con los niños y no dejar que consuman mucho tiempo de juego solitario.

jueves, 3 de febrero de 2011

Psicología Infantojuvenil

¿QUÉ ES UN PSICÓLOGO INFANTOJUVENIL?

Es un especialista de la infancia y adolescencia que sabe valorar de forma objetiva lo que vive el niño/joven en cada etapa. Además, proporciona las estrategias adecuadas para ayudar tanto al paciente como a su entorno (padres, entorno familiar, escuela, etc.) a crecer física y emocionalmente.

¿CUÁNDO HAY QUE ACUDIR A UN PSICÓLOGO INFANTOJUVENIL?

Aunque sea fácil de identificar para el niño cuando está enfermo, no lo es tanto cuando necesita de atención psicológica. Por eso, serán los padres y los maestros quienes deben descubrir si su hijo o alumno tiene alguna dificultad relacionada con su entorno o si tiene un comportamiento distinto.

Señales indicadoras para acudir al psicólogo:
  • El niño es caprichoso y no sigue las pautas indicadas.
  • Tiene problemas en la escuela.
  • Tiene malas relaciones con sus compañeros.
  • Es demasiado activo o inquieto.
  • Está deprimido y/o ha perdido el interés.
  • Su conducta, personalidad y amistades han cambiado de forma drástica.
  • Cuando el niño no come bien o no come.Si se tienen dudas respecto a su desarrollo en la adquisición de aprendizajes.
  • Cuando tienen dificultades a la hora de ir a dormir o al llegar la noche.
  • Cuando aún se le escapa el pipí de día o de noche.
  • Cuando los padres nos vamos a separar.
  • Si en casa hay mucho estrés y creemos que está afectando a los niños o les puede afectar.
  • En niño es miedoso, tímido o le cuesta relacionarse.
  • En caso de prestar problemas de conducta (desobediencia, problemas de relación con los hermanos, compañeros…).
Además, es conveniente acudir al psicólogo cuando los padres no saben cómo afrontar con su hijo una situación complicada.

¿CÓMO TRABAJA UN PSICÓLOGO INFANTOJUVENIL?

En ISEP Clínic nos interesa tu bienestar y el de los tuyos, por eso ponemos a tu disposición los mejores profesionales para que te guíen y faciliten herramientas para mejorar y ganar calidad vida.

El psicólogo infantojuvenil trabaja junto a tus hijos para crear una perfecta relación de complicidad entre ambos y poder realizar una evaluación profunda de la situación para proponer el tratamiento cognitivo-conductual que mejor atienda a sus necesidades.

Trabajar junto a la familia es indispensable para conseguir los mejores resultados ya que las pautas adquiridas en la consulta se deben aplicar en todos los ámbitos de interacción del niño.

VISÍTANOS
Si tu hijo o alumno presenta una o más de las dificultades descritas, no dudes en consultarnos. Solicita una primera visita sin compromiso.

ISEP CLÍNIC TE PUEDE AYUDAR
Evaluación de la inteligencia y la personalidad.
  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
  • Trastornos de conducta, comportamiento perturbador.
  • Trastornos de ansiedad, depresión.
  • Problemas de autoestima.
  • Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia, bulimia, etc.).
  • Trastornos del sueño (pesadillas, insomnio, terrores nocturnos).
  • Trastornos de la eliminación (enuresis, encopresis).
  • Miedos, tics, obsesiones.
  • Agresividad.
  • Dificultades en la escolaridad (hábitos de estudio, etc.).
  • Dificultades para la aceptación de límites.
  • Dificultades de relación y adaptación (habilidades sociales).
  • Persecución escolar (bullying).

Juan García Cejudo
Director
ISEP CLÍNIC ALMERÍA
C/ Navarro Dárax, 13 1º 1ª
04003. ALMERÍA
Tel. 950 26 18 55 

martes, 1 de febrero de 2011

¿Qué es ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso)?

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT son sus iniciales en inglés), es una intervención psicológica que se ha desarrollado sobre la base de un marco teórico y filosófico , y fundamentada en investigación básica y aplicada.

Emplea la aceptación, entendida como la capacidad humana de experimentar, la capacidad de estar conscientes, en el aquí y el ahora, de las sensaciones, los pensamientos, sentimientos, emociones, recuerdos, imágenes, etc. (eventos privados). Esta capacidad de estar conscientes vendría unida al compromiso de llevar a cabo acciones acordes con los valores personales y también estaría vinculada con las estrategias de cambio necesarias para aumentar la "flexibilidad psicológica". La flexibilidad psicológica hace referencia a la posibilidad de contactar con los eventos privados que ocurren en el presente, tanto como nos sea posible como seres humanos, al tiempo que elegimos bien abandonar o bien persistir en una acción que implica malestar pero que está al servicio de los valores que uno identifica como propios.

La Terapia de Aceptación y Compromiso sostiene filosofías de vida que han sido expuestas a lo largo de la historia en numerosas ocasiones. Sostiene que el sufrimiento humano forma parte de la vida como algo inherente a la condición humana. Este hecho conlleva aceptar las condiciones que impone el hecho de haber aprendido a ser seres verbales y, por tanto, seres a quienes la comunidad verbal ha enseñado a pensar sentir, recordar y planificar. Estas habilidades, sumamente importantes en nuestra evolución como especie, implican a su vez asumir las dos caras del hecho de ser seres verbales. Por un lado, el ineludible hecho de poder disfrutar al recordar hechos pasados y disfrutar al pensar en otros que aún no han ocurrido, y por otro lado, el también ineludible hecho de sentirnos mal al recordar, imaginar, pensar en el futuro, al comparar…

La Terapia de Aceptación y Compromiso ha mostrado su efectividad en numerosos estudios de caso y ensayos clínicos aleatorizados en una amplia gama de aplicaciones, que van desde el dolor crónico, las adicciones, el tabaquismo, la depresión, la ansiedad, el trastorno por estrés postraumático, la psicosis, el estrés laboral, hasta el duelo complicado o el afrontamiento de enfermedades como el cáncer.
 
Fuente: Blog del Instituto ACT